Cuando los niños terminan la escuela y se preparan para practicar deportes, es importante que coman algo antes de empezar. La dietista Jennifer Hyland sugiere que tomarse una merienda llena de carbohidratos es una buena idea. Los carbohidratos son como el combustible para el cuerpo, y ayudan a tener más energía para correr, saltar y jugar. 🍎
Algunas opciones que menciona Jennifer son muy fáciles de encontrar y deliciosas. Por ejemplo, pueden comer una fruta como una manzana o un plátano, o disfrutar de un yogur. También son buenas ideas las pasas, los batidos, las barras de granola, una mezcla de frutos secos o unos pretzels con hummus. ¡Hay muchas maneras de hacer una merienda rica que les dé energía!
Es importante que los niños no coman demasiados dulces o papas fritas antes de hacer deporte. Estos alimentos no son tan buenos para tener energía y pueden hacer que se sientan pesados mientras juegan. En cambio, elegir alimentos saludables les ayudará a sentirse más ligeros y activos. Esto es esencial para que puedan disfrutar de sus deportes al máximo.
Cada niño es diferente, así que la cantidad de comida que necesitan puede variar. Si el entrenamiento es más tarde, una buena idea es comer un poco antes y luego terminar la cena después de practicar. Así no se sentirán llenos y podrán correr con más energía. También, después de llegar de la escuela, pueden tomar una merienda más completa, así estarán listos para su actividad.
No olvidemos la importancia de beber agua. Jennifer recuerda que hay que hidratarse durante todo el día. Beber agua a pequeñas cantidades a lo largo del día es mejor que intentar tomar mucha agua justo antes de entrenar. Mantenerse hidratado ayuda a que el cuerpo funcione bien y ayuda a evitar sentirse cansado. ¡Así que a beber agua y a comer bien para estar listos para jugar! 💧