Un grupo de 47 adultos decidió participar en un estudio para ver si el lugar donde corren o caminan puede afectar cómo se sienten al hacer ejercicio. Ellos hicieron dos sesiones de 30 minutos, una en un bosque lleno de árboles y otra en una zona de la ciudad que tenía edificios y ruido. El objetivo era que todos mantuvieran el mismo nivel de esfuerzo, como si estuvieran haciendo un ejercicio de intensidad moderada. 🏃♂️
Los resultados fueron muy interesantes. Aunque el ritmo cardíaco de los participantes fue casi el mismo en ambos lugares, las personas corrieron más lejos en el bosque. En total, recorrieron 4.118 metros en el bosque, mientras que solo llegaron a 3.936 metros en la ciudad. Esto significa que, aunque se esforzaron igual, se sintieron más motivados y pudieron avanzar más en el entorno natural. 🌳
Además, los participantes dieron una puntuación sobre cuánto disfrutaron de cada lugar. En el bosque, su puntuación fue de 98,7, lo que significa que realmente se divirtieron mucho. En cambio, en la ciudad, solo dieron una puntuación de 73,9. Esto muestra que correr rodeado de naturaleza puede ser más agradable que hacerlo entre edificios y tráfico.
Otro dato importante es que la mayoría de las personas que corrieron en el bosque, un 77,4%, dijeron que querían hacerlo de nuevo pronto. En cambio, solo el 30,6% de los que corrieron en la ciudad quisieron repetir la experiencia. Esto sugiere que un entorno bonito y natural puede hacer que queramos hacer ejercicio más a menudo.
Los investigadores que realizaron este estudio mencionaron que es un estudio pequeño, pero que ofrece una idea interesante: si elegimos lugares como parques, senderos o caminos con árboles, podemos disfrutar más del ejercicio. Así que, la próxima vez que pienses en hacer ejercicio, ¡recuerda que estar en la naturaleza puede hacerte sentir mucho mejor!