En Australia, se llevó a cabo un estudio muy interesante en 197 lugares donde cuidan a los niños antes y después de las clases. El objetivo de este estudio era encontrar maneras de ayudar a los niños a jugar más y a pasar menos tiempo mirando pantallas, como las de los teléfonos o las tabletas. Para lograrlo, crearon un programa llamado Activated OSHC que ofrece recursos y capacitación al personal de estos lugares. Esto significa que los cuidadores aprendieron a organizar juegos activos y a animar a los niños a moverse.
El programa Activated OSHC fue diseñado para ser muy divertido. Los cuidadores recibieron materiales deportivos y aprendieron a hacer actividades que todos los niños, sin importar su edad o habilidades, pudieran disfrutar. Esto es muy importante porque jugar y moverse no solo es divertido, sino que también ayuda a mantenernos saludables. Así, durante las horas de cuidado, los niños podían participar en juegos que los hacían correr, saltar y reír.
Después de un año de implementar este programa, los resultados fueron sorprendentes. Los centros que siguieron las reglas del programa tuvieron más de siete veces más probabilidades de cumplir con las recomendaciones sobre cuánto tiempo deberían jugar los niños y cuánto tiempo deberían pasar frente a las pantallas. Esto significa que muchos más niños estaban disfrutando de actividades físicas y jugando al aire libre, lo cual es genial para su salud.
Además, durante el cuidado matutino, la actividad de los niños aumentó un 23%. Esto quiere decir que los niños estaban haciendo más ejercicio en comparación con antes de que comenzara el programa. Imagínate a todos esos niños corriendo felices, jugando con sus amigos y disfrutando de su tiempo sin estar sentados frente a una pantalla. ¡Eso suena muy divertido! 🎉
Los investigadores concluyeron que tener reglas claras, personal bien preparado y actividades entretenidas puede hacer que las horas fuera del aula sean una gran oportunidad para que los niños se muevan y desarrollen hábitos saludables. Esto es muy importante porque, al jugar y hacer ejercicio, los niños no solo se divierten, sino que también aprenden a cuidar de su cuerpo y a mantenerse activos. ¡Así que a jugar se ha dicho! 🏃♂️