UCLA Health presentó seis hábitos que pueden ayudar a que las comidas familiares sean momentos especiales y saludables. El primer consejo es intentar comer juntos con regularidad. Esto no siempre tiene que ser durante la cena; incluso un almuerzo o un desayuno compartido cuenta. Al comer juntos, las familias pueden disfrutar de la compañía y compartir historias, lo que hace que la comida sea más divertida. 🍽️

Otro consejo importante es apagar la televisión, los teléfonos y los videojuegos mientras se come. Esto ayuda a que todos presten atención a la comida y a lo que están sintiendo, como si tienen hambre o si ya están satisfechos. Sin distracciones, se pueden tener conversaciones interesantes sobre el día de cada uno, lo que fortalece la comunicación familiar y hace que todos se sientan escuchados.

Los adultos pueden ser un buen ejemplo al preparar platos variados y coloridos. Incluir frutas, verduras, proteínas y cereales integrales no solo hace que la comida sea más saludable, sino también más atractiva. Los niños pueden ayudar a elegir qué recetas hacer, lo que les da la oportunidad de aprender sobre alimentos saludables y desarrollar buenos hábitos desde pequeños. 🍏

Es muy importante hablar de los alimentos de manera positiva. En lugar de decir que algunos alimentos son "buenos" o "malos", se puede hablar sobre cómo cada tipo de comida ayuda a nuestro cuerpo. Por ejemplo, las frutas y verduras nos dan energía y las proteínas nos ayudan a crecer fuertes. Esto hace que los niños vean la comida como algo que les ayuda a sentirse bien.

Finalmente, UCLA Health sugiere combinar la comida con un poco de movimiento. Después de comer, una caminata familiar de cinco a diez minutos puede ser muy divertida. Durante la caminata, se pueden jugar juegos como ver quién encuentra más cosas o hacer preguntas sobre lo que ven. Esto no solo ayuda a la digestión, sino que también crea recuerdos agradables y momentos de diversión en familia.

See original story