La Universidad de Virginia Occidental organizó un evento muy especial llamado Pumpkin Drop, donde más de 1.000 estudiantes de diferentes escuelas se reunieron para mostrar sus habilidades de ingeniería. Este evento es el número 37, lo que significa que ha sido muy popular durante muchos años. Los estudiantes de Virginia Occidental y Pensilvania formaron 276 equipos, cada uno con un objetivo: hacer que su calabaza llegara al suelo sin romperse después de caer desde un edificio de once plantas. 🎃
Para lograr esto, los estudiantes tuvieron que usar matemáticas y ciencias, como entender la gravedad, la velocidad y el impacto. La gravedad es lo que hace que las cosas caigan hacia la Tierra, y los estudiantes tenían que pensar en cómo proteger sus calabazas para que no se rompieran. Este reto no solo fue divertido, sino que también les ayudó a aprender sobre cómo funcionan las cosas en el mundo real. ¡Es como un gran experimento de ciencia en acción!
Al final del concurso, un total de 23 calabazas lograron aterrizar sin romperse. El equipo que ganó, el número 122 de Norwin High School en Pensilvania, hizo un gran trabajo al hacer que su calabaza aterrizara a solo un pie del lugar que habían marcado como objetivo. Esto fue un gran logro y todos aplaudieron su creatividad y esfuerzo. 🏆
Además de la competencia principal, los estudiantes también tuvieron la oportunidad de hacer cosas emocionantes. Pudieron manejar un robot de cuatro patas, lo que les permitió experimentar cómo funciona la robótica. También pudieron ver un automóvil del equipo universitario Formula SAE, que es un coche diseñado por estudiantes universitarios para carreras. Esto les mostró cómo se pueden aplicar sus estudios en proyectos reales.
Dos estudiantes de West Fairmont Middle School compartieron su experiencia. Ellos contaron que habían trabajado en un paracaídas para su calabaza y que cada miembro de su equipo había aportado ideas valiosas. Esto es un gran ejemplo de cómo trabajar en equipo puede llevar a grandes resultados. Al final, todos se divirtieron y aprendieron mucho, ¡y eso es lo más importante!