El 13 de octubre de 2026, dos pequeños satélites, llamados PROVES-Maia y PROVES-Taygeta, fueron enviados al espacio. Estos satélites fueron construidos por estudiantes y viajaron en una nave llamada Dragon, que fue lanzada por un cohete Falcon 9 desde Florida. ¡Es emocionante pensar que los estudiantes pueden construir cosas que viajan al espacio! 🚀

PROVES-Maia fue hecho por estudiantes de la Universidad Estatal de Texas. Este satélite está diseñado para probar cómo se pueden enviar mensajes de radio desde el espacio. Imagina que es como un teléfono que puede hablar con otros satélites, pero en lugar de usar la tierra, lo hace desde el cielo. Esto es muy importante porque ayuda a mejorar la comunicación en el espacio.

Por otro lado, el satélite PROVES-Taygeta fue construido por estudiantes de Cal Poly Pomona y Mt. San Antonio College. Este satélite lleva una cámara que puede tomar fotos del espacio. Las imágenes que capture Taygeta serán descargadas por personas que disfrutan de la radioafición, que es un pasatiempo donde la gente se comunica usando radios. ¡Es como una aventura espacial para todos!

Una vez que estos satélites lleguen a la Estación Espacial Internacional, se desplegarán y comenzarán a trabajar. Los estudiantes quieren probar cómo se comunican entre ellos en el espacio. Esto es muy útil porque les enseña a ser ingenieros y científicos, y a entender cómo funcionan las misiones espaciales. 🌌

Este proyecto es parte de una colaboración entre varias universidades, donde comparten sus diseños y programas para que otros estudiantes puedan aprender de ellos. Así, todos pueden mejorar y crear nuevas ideas. Aprender a trabajar en equipo es muy importante, especialmente cuando se trata de algo tan emocionante como el espacio.

Al final, esta experiencia ayudará a los estudiantes a prepararse para el futuro. Tal vez algunos de ellos se conviertan en astronautas o ingenieros que trabajen en nuevas misiones espaciales. ¡El cielo no es el límite, es solo el comienzo de una gran aventura!

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